Nunca nadie me había dado tantos puntos buenos sobre mí misma. Me siento muy tímida ahora. Y agradecida también.
-¿Quieres que siga? –pregunta al notar el silencio de mi parte.
-No, es que me sentí abrumada. No pensé que me vieras así, o que alguien me viera así...
-Es terrible que no lo hagas, podrías estar con quien quisieras. De verdad. Cualquier hombre perdería la cabeza por ti. Eso es algo que también me encanta de ti, tu inocencia.
-No es buena en este negocio.
-No, pero habla de tu ca