-¿Seguro que no quieres dar la vuelta? –le pregunto a Gerardo quien ya está a la puerta del hotel. Tomamos nuestras cervezas y pagamos la cuenta antes de que llegara el mariachi, lo cual agradecí.
-No Carito, prefiero dormir un rato. Las cervezas me pegaron, más la desvelada... Ustedes que son jóvenes vayan y disfruten del lugar.
-Cálmate anciano. Mañana nos vemos en el lobby a las 9, unas horas más para que puedas sentirte mejor.
-Como a ti no te metieron un balazo...
-Pero todavía tengo mi