Vamos saliendo del hospital, me quedo recargada en el umbral de Urgencias. Hay un sol espléndido hoy.
Tengo que esperar a Mauricio quien está pagando el servicio. Antes de que llegara pensaba hacerlo con mi tarjeta de crédito o con mi cuenta de ahorros, cuya existencia desconoce mi marido. Considero que él, estando tanto tiempo fuera de casa, no necesita que su mujer lo busque si ocurre una emergencia; y tampoco creo que le guste saber de ese monto, ya que se sentiría más culpable aún de no est