El oficial me deja en la puerta de mi casa, y espera a que entré a ella. Cuando cierro detrás de mí, escuchó el motor alejarse. Se nota que le han pedido asegurarse que yo esté en casa.
Me duele todo mi cuerpo, no puedo decir qué parte más que otra. En automático, dejo mi cartera y celular tirados sobre la mesa de la sala, y me dirijo al baño. Abro la regadera, giro la llave del agua caliente y de poco a poco el lugar se llena de vapor.
Dejo caer mi ropa, la chamarra ensangrentada, la sudadera,