Traigo un montón de bolsas del supermercado, además de la maleta de viaje y mil preguntas en la cabeza. Cuando voy estacionando el auto afuera de la casa, no sé cómo voy a meter todo adentro.
Mientras hago dos viajes para meter todo, sigo pensando en todo lo que ha pasado las últimas 48 horas. Agradezco la playa, pero aún me siendo descolocada, como si no hubieran sido dos días sino varios días.
Cuando tengo todo adentro en el comedor, abro las ventanas de la casa. Afuera hace calor, y me gusta