Lionetta despertó con los primeros rayos del sol asomándose entre las cortinas. Una sonrisa se formó en su rostro al ver a su esposo aún dormido. Debía ser la primera vez en semanas que se despertaba antes que él. Se tomó un tiempo para observarlo
La noche anterior, después de hablar sobre los motivos de su separación, habían aclarado lo de las llamadas no contestadas. Luego, Angelo le había pedido que le mostrara las fotos que no había podido ver la noche previa.
No habían faltado las sonrisas