Elías se acercó a Valeria, arrodillándose frente a su sillón para quedar a su altura. Su mirada era un mar de tormenta y sinceridad.
—Nunca planeé acostarme contigo para llegar a Esteban —declaró, cada palabra cargada de un juramento desesperado—. Solo te invité aquí para lograr entrar a Brévenor como cliente y potencial socio. Buscaba la oportunidad de arruinarlo desde dentro, sí, buscando documentos, debilidades… Te lo juro, ese solo era el plan original. —Su voz se quebró—. No esperaba… no e