La sala del bufete Alero & Asociados estaba impregnada de una solemnidad tensa. Valeria, flanqueada por Dario y Armando, ocupaba un lado de la larga mesa de caoba. Frente a ella, Gloria, pálida y con las manos temblorosas, estaba acompañada por Ricardo, cuya presencia emanaba una seguridad gélida.
Lucas Alero comenzó la lectura del testamento oficial. Las primeras cláusulas declaraban a Valeria Brévenor como única heredera universal. Un destello de irritación cruzándose por la mirada de Ricar