Retrocedo un par de pasos y observo alrededor como buscando ayuda en medio de este valle de angustias que acaba de cogerme por el cuello y me deja sin respiración. Tiemblo de pies a cabeza, pero casi en el acto, la angustia y la preocupación se ven reemplazados por una poderosa fuerza de ira y enojo con la intensidad destructiva de una bomba atómica. Ese maldito quiere a mi mujer. Ella siempre fue su objetivo. Todo se trata de una venganza contra nosotros o solo quiere quitarnos de su camino par