Amos del placer (Libro 3) Capítulo 66 Amenazada
Entro a la residencia De Luca como alma que lleva el diablo. Atravieso la sala y subo las escaleras de dos en dos. Mi corazón está latiendo a mil kilómetros por hora. No sé qué demonios sucedió, pero al escuchar el nombre de mi mujer me volví loco. Al llegar a nuestra habitación, abro la puerta y me encuentro con una escena dantesca que me deja sin aire en los pulmones. Alfred gira su cara hacia mí en cuanto me siente llegar. Eleva su mano para indicarme que me detenga, que la situación ya es ba
se asesino va a caer!!
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