**Jasper**
La noche cayó sobre Nueva York como una puta cortina negra. Carla cumplía años y Victoria no dejó que Lena se escapara. Yo salí de la uni con el celular en la mano, extrañado porque no contestaba ni un mensaje. Llegué al apartamento: vacío, frío, sin su olor a vainilla y a ella. La llamé una vez. Nada. Dos. Nada. A la tercera contestó con la música reventando atrás y la voz arrastrada como si se hubiera bebido media disco.
—¿Dónde coño estás, Lena?
—Estoy… estoy con Carliiii… y con