EL LÍMITE DEL CONTROL
Narra: Alexander
—Señor, la señorita Sterling ha apagado las luces de la sala principal —informó Vance a través del auricular.
La lluvia londinense golpeaba suavemente el parabrisas mientras levanté la vista hacia el piso treinta de One Hyde Park. Oscuro. Silencioso. Pero no dormido. No. Amelia jamás dormía realmente cuando estaba furiosa. Y esta noche estaba ardiendo.
—Lo veo —murmuré.
Tiré la colilla del cigarrillo al suelo mojado y la aplasté lentamente con la punta de m