A MIS LECTORAS.
Al llegar a este punto final, donde las pantallas se apagan y los personajes por fin encuentran el silencio que tanto buscaron, me resulta imposible no mirar hacia atrás y ver el camino que hemos recorrido juntas. Escribir esta historia ha sido una de las experiencias más intensas y reveladoras de mi vida, pero no habría sido la misma sin la presencia constante, silenciosa o vibrante, de ustedes al otro lado de la pantalla.
Para mis lectoras: gracias por haber sido el motor de e