Narra: Alexander Jones
El metal del ascensor privado de One Hyde Park se sentía como el interior de un mausoleo de alta gama. Espejos pulidos, iluminación halógena indirecta y una velocidad neumática que me presionaba las plantas de los pies mientras ascendía hacia el piso treinta.
En el reflejo del cristal blindado, mi propia imagen me pareció la de un extraño. El saco oscuro estaba salpicado por las gotas de la lluvia de Mayfair, la corbata floja delataba el colapso de mi disciplina y mis ojos