47- La Rendención del Deseo.
Sarah ya había cumplido las 40 semanas de embarazo. Marina estaba pesada y, aunque los monitores indicaban que la bebé estaba en perfectas condiciones, parecía no tener ninguna intención de abandonar la comodidad del vientre de su madre.
Esa tarde, tras la revisión en la clínica, el ginecólogo los llamó a su despacho privado.
—Sarah, Gabriel, físicamente todo está listo. La pelvis de Sarah está perfectamente preparada gracias a los ejercicios que han hecho —explicó el doctor con calma—. Sin emb