Tras aquella advertencia, Luciano dejo de apuntar con el arma, la soltó y dijo:
- Barbara Castrejón fue bueno mientras duró, pero, seamos honestos, tú no buscas una relación, tú buscas lo que mi apellido y dinero te pueden dar. Jamás te hice promesas de nada, recuerda bien cómo comenzó todo.
Te lo advierto, tengo los videos de lo que sucedió ayer y si, por alguna razón en tu tonta cabeza se te ocurre hacer algo en mi contra, te puedo asegurar que no la contarás. -dijo Luciano mirándola con una frialdad que se podía sentir hasta los huesos.
Barbara se incorporó, se limpió las lágrimas, trató de componerse y después dijo:
- Te crees invencible, ¿Verdad? ¿Crees que puedes venir y hacerme esto sin tener consecuencias?
- No, sé muy bien que debo andarme con cuidado, mujeres como tú, no son de las que se deshaga uno fácilmente, pero, te invito a que no lo hagas, a que sigas con tu vida, pues te aseguro que no será agradable con lo que te topes.
No me conoces, Barbara, y así como puedo ser mu