Tras ver unos minutos más, se despejó de aquellas telarañas y cuidadosamente se levantó, se arregló y, sin decir a nadie, se marchó.
Luciano sabía que lo que había ocurrido ayer no había sido algo al azar, no es que fuera un alcohólico, pero se conocía y no podía perderse con unos cuantos tragos, al menos no al grado de reaccionar al estar en el apartamento de Barbara.
- Julio, llévame al hospital y necesito que me ayudes con algo. -dijo Luciano tan pronto subió a su camioneta.
- Dígame, señor, ¿qué necesita?
- Pide todos los videos del bar al que fui anoche y revísalos, busca algo sospechoso y mándame lo que encuentres.
- Esta bien, señor… -dijo Julio tratando de entender lo que su jefe quería.
Luciano condujo hacia el hospital, fue a hacerse un análisis de sangre buscando alguna toxina o lo que fuese.
El hombre no se movió de aquel lugar, debía esperar los resultados… Estaba claro que algo había sucedido y no estaría tranquilo hasta averiguar qué era lo que casi le cuesta su m