Al menos ahora entendía a la perfección la paranoia de Atlas al decir que Sunday Crazy tenía las manos sucias por algo.
Y esto era una clara señal de que ocultaban algo, ya que ni siquiera debería de servir.
Presione el botón, esperando a ver si en verdad el elevador llegaba hasta el piso y no fue ninguna sorpresa cuando fue así, en su lugar solo sentía como aquella mala sensación crecía cada vez más en mi pecho.
Me adentre sin pensarlo mucho, note la diferencia de los botones al elevador común y confirme que si era el de los ejecutivos. Mire con detenimiento los botones y note como debajo de todos ellos habían algunos que parecían estar bloqueados por una llave.
Fue una total decepción, ya que yo no tenía ninguna llave
Pero si sabía de alguien que si sabía.
Patrick Anderson.
El estúpido viejo cochino que me saca de quicio.
Solté un suspiro, resignada a qué tenía que tomar la llave de su oficina, si es que tenía suerte. Así que solo me quedo salir del elevador, no sin antes sac