—Buenos días, señor Patrick. —Ya era un nuevo día en Sunday Crazy, el tiempo corría y se acercaba cada vez más el cumplimiento de la semana impuesta por Atlas.
Ahora solo me quedaban seis días para poder tener algo de información, sentía la desesperación ejerciendo presión en mi nuca a pesar de que ayer había descubierto algo significativo pero no lo suficiente como para que Atlas esté satisfecho.
Así que hoy, en este nuevo amanecer estaba tan dispuesta a conseguir las llaves como de cons