Amy:
A pesar de que estoy agotada, apenas duermo esta noche. Sé que los malos tardarán algún tiempo en reaccionar a que yo esté aquí, pero todavía estoy consumida por el temor y los nervios. Cada vez que me adormezco, tengo pesadillas, solo que en estos sueños no es Katya a quien cortan en pedazos, sino Alexis.
Las imágenes sangrientas son tan gráficas que me despierto con náuseas y temblando… y con las sábanas empapadas de sudor. Por último, me doy por vencida:
Saco el somnifero que me recom