Alexis:
Debo de haber perdido la conciencia otra vez porque me están arrojando más agua fría. Tiemblo, mi cuerpo ha entrado en shock por la agonía intensa. No veo nada por el ojo izquierdo; pero siento un dolo punzante en mi rostro. Se me revuelve la bilis e intento evitar a toda costa vomitarme encima.
—¿Por lo visto quieres perder un ojo, no, Visconti? —Majid sonríe, sujeta con el puño firme el
cuchillo ensangrentado—. ¿Te gustaría estar tuerto o ciego mientras te cortamos la polla o prefie