Mundo ficciónIniciar sesiónPasé un buen rato encajando cosas, intentando no tirar nada, mientras ella organizaba ropa y zapatos. Cada vez que miraba, ya estaba con otra montaña en las manos. Era impresionante cómo podía caber tanta cosa en un espacio tan pequeño.
Al rato, Julio apareció en la puerta con Leandro, los dos trayendo una bandeja con sándwiches y zumo.







