Mundo ficciónIniciar sesiónCuando llegamos al aparcamiento subterráneo, Lucas miró a su alrededor con una expresión confundida. Vi cómo sus ojos recorrían todo aquel espacio, como si intentaran entender dónde estaba.
— ¿Dónde estamos? — preguntó frunciendo el ceño. — Y… ¿por qué Fernanda no vino con Bia? ¿Y mi casa…? &iqu







