Elijah caminaba con gesto despreocupado, con las manos dentro de sus bolsillos, manteniendo cierta distancia de Marlén, pero antes de entrar al palacio se detuvo, la miró por encima del hombro y la agarró bruscamente por la muñeca izquierda, haciendo que ella se detuviera.
Abrió la boca con planes de menospreciarla para aliviar su enfado. Quería decirle que no se creyera tanto por lo ocurrido. Pero de repente, al verla a los ojos, sintió que su propio corazón retumbaba en sus oídos y las palabr