Liam Jones.
Ella solo deseaba una vida tranquila y serena me lo había confesado entre lágrimas.
Sus expresivos ojos color esmeralda me miraban bien abiertos.Me acerqué seducido ante tal pureza.
Ava permanecía inmóvil, paralizada, incapaz de articular una sola palabra.
Coloqué mi mano derecha en su cuello mientras su espalda reposaba sobre la pared.
Olfateaba su cuello,era la fragancia de una mujer virgen y pura,mis labios la acarician y mis colmillos se preparan para marcarla.
Es una ola de des