El sonido de las alarmas mudas recorría los conductos de ventilación del sector sur como un latido metálico e irregular. A diferencia de las luces parpadeantes y los gritos histéricos que caracterizaban las emergencias en el viejo régimen de la Manada de Plata, la respuesta de la Torre Ferré se ejecutó con una eficiencia quirúrgica, fría y silenciosa. En los monitores del piso ochenta y ocho, las siluetas no autorizadas que avanzaban por los túneles se dibujaban en rojo brillante sobre los plan