87. Donde los perros mueren.
Narra Lorena.
El olor a humo barato se mezcla con el sudor, el alcohol derramado y la música vomitada por los parlantes rotos. Estoy de pie detrás de la barra, pretendiendo limpiar vasos astillados mientras mis ojos recorren el lugar en busca de amenazas, de caras nuevas, de movimientos extraños. Aquí abajo, la paranoia no es un defecto; es lo que te mantiene viva.
La pelirroja, Roxy se hace llamar, se acerca con una bandeja de cervezas temblorosas, mascando chicle como si quisiera romperle el