371. El pacto de los espectros.
Narra Ruiz.
La imagen de Lorena aparece como una aparición vieja, sucia, pero viva.
No es un recuerdo. No es una grabación polvorienta.
Es ella, ahora, en algún rincón de este teatro del infierno, con la mirada cansada, el pelo suelto y enredado, más flaca, más gris, más callada. Pero entera. Viva.
Y me mira.
Como si supiera lo que pesa este silencio entre los dos.
Como si no hubiese pasado el tiempo. Como si aún fuéramos esas dos fieras encerradas en la mansión, en guerra, con la sangre calien