360. El telón que respira.
Narra Tomás Villa.
Y ahí está.
Finalmente.
Ruiz.
El último lobo en pie, caminando sobre la madera del escenario como si aún creyera que el mundo gira en torno a su voluntad, como si la escenografía no se hubiera diseñado con cada uno de sus pasos en mente. Es curioso… cómo caminan los hombres que alguna vez lo tuvieron todo. No con soberbia, no con arrogancia, sino con esa mezcla extraña de desconfianza y nostalgia. Como si supieran —aunque se nieguen a admitirlo— que están pisando el final.
Ob