33. Las ratas y la furia.
Narra Ruiz.
La noche cae como una trampa lenta sobre la ciudad que ahora, más que nunca, me pertenece… o eso me gusta pensar. Hay algo podrido entre las paredes de este nuevo imperio, lo siento en los huesos, como si el concreto mismo susurrara traiciones en cada rincón. Pero lo que no esperaba era encontrarla en mis propias narices. En mi escritorio. Dentro de esa carpeta.
Una carpeta simple, sin marca, deslizada entre papeles comunes. La abro por costumbre, y al principio no me parece nada. P