325. Las ruinas también respiran.
Narra Ruiz.
No sé qué es peor: si el silencio de la noche o el zumbido estúpido del motor del auto. A esta altura, todo me taladra los nervios. Llevo cuatro días durmiendo en pedazos, con la cabeza apoyada contra un vidrio o un arma. Como en los viejos tiempos. O peor. Porque ahora no es mi pellejo lo que está en juego. Es el de ella.
Dulce.
No puedo ni pensarla sin que se me anude el pecho.
El papel que encontré esta mañana tenía la tinta corrida, como si lo hubieran escrito con lágrimas o whi