150. La fiera que sangra.
Narra Lorena.
Afuera todo parece en llamas, pero no hay fuego. Es solo mi respiración golpeando el aire frío, la vibración del helicóptero que me retumba en los huesos, y la certeza de que estoy a segundos de desaparecer del mapa.
Torrez me toma del brazo como si fuera una compañera de asado, con esa jodida sonrisa que no se le borra ni cuando el viento le despeina el alma. Me guía hacia la luz como si me estuviera cuidando... pero yo ya sé. Lo sé desde que escuché ese disparo seco y vi esa man