116. Fuego en el cielo.
Narra Lorena.
Vuelvo a la cocina como quien regresa de la guerra, solo que sin heridas visibles, pero con las entrañas desordenadas y los ojos llenos de una oscuridad que ya no sé cómo disimular. Camino como si nada, me estiro el vestido como si fuera una tarde más, y, sin perder tiempo, empiezo mi pequeña rebelión.
—Quiero sashimi de atún rojo, bien fresco, como lo sirven en Ginza. Y vino blanco, pero no cualquier cosa barata; traigan un Riesling alemán, 2008, si tienen. Si no tienen, búsquenl