Capítulo 29. Nueva asistente. Nuevos dilemas.
—Salgo en un minuto, mejor me ducharé en la casa— informó a Vito.
—Dicen que tu prometido viene para acá. Te espero en la salida— Vito se marchó al escuchar que ella no estaba sola y él tenía límites ante las locuras de Salomé.
No debía adivinar quien era, porque quedaba claro con la simple colonia que emanaba de esa ducha.
Johan no pudo evitar reírse al verla tragar saliva y casi atragantarse con la respiración.
—Por tu culpa— Salomé empujó a Johan para abrir la puerta. Pero el candidato v