Erika se siente extrañamente tocada por su sinceridad, pero no sabe cómo procesarlo. La conexión entre ellos ha cambiado en algo tan sutil, pero a la vez tan evidente. Ella lo observa fijamente, tratando de entender lo que realmente está sucediendo, pero su mente se llena de preguntas sin respuestas.
—¿Y si no te hubiera encontrado? ¿Qué habría pasado? —pregunta, su tono un poco más bajo, casi susurrado. La pregunta está cargada de emoción, de la vulnerabilidad que ha estado conteniendo todo el día.
Alessandro se inclina hacia adelante en el asiento, los dedos tocando el volante, como si tuviera miedo de lo que sus palabras pudieran desatar. La luz de la calle ilumina su rostro de manera tenue, dando un brillo suave a sus facciones.
—No quiero ni pensarlo. Pero sé que no dejaría que algo malo te pasara. No después de todo lo que hemos pasado juntos.
Erika, por un momento, se queda en silencio, sus pensamientos revoloteando, confundidos. Pero algo en la mirada de Alessandro, algo genui