Mundo ficciónIniciar sesiónCARLOS
Cuarenta años. Esa es mi edad, aunque nadie me los da. Suelo escuchar que aparento menos, quizá por mantenerme en forma, quizá porque aprendí a vestirme con elegancia desde que me moví en el mundo de los negocios. Ser buen mozo me ha abierto puertas, no lo voy a negar, pero no ha sido lo &ua







