Finca Fitzgerald…
Habían transcurrido tres días desde que salió para devolver la caracola y, en el intento, había visto a Isabella en brazos de Strauss.
Salió al balcón para tomar un poco de aire; la luna brillaba en lo alto, como un recordatorio que ahora parecía castigo al evocarle las noches estrelladas con Isabella.
Nick ya no bebía. El alcohol se sentía inútil, una burla líquida contra el vacío que Isabella había dejado.
La finca se había convertido en su jaula. Nick caminaba sin parar, la