Lunes - Finca Fitzgerald…
El sol se filtraba tímido entre las cortinas pesadas de la habitación. El sueño no había sido un descanso, sino un suplicio. Nick despertó con la boca seca, el cuerpo pesado y la cabeza latiendo como un tambor de guerra que palidecía en comparación con el desgarro en su pecho. La resaca del alcohol era nada frente a la resaca emocional que lo embargaba, un vacío absoluto, una devastación que le recordaba cada segundo que Isabella ya no era suya.
Se incorporó lentamente