Una semana había transcurrido desde que Nick y su equipo salieron de la oficina de Scott para entrar en el infierno donde se encontraban ahora. El aire en el valle de Kandahar era una mezcla asfixiante de polvo de ladrillo, queroseno y muerte. El sol, un disco naranja que se filtraba a través de la calima de la pólvora, iluminaba el caos en el que se había convertido la Zona de Extracción (LZ). Las aspas de los Black Hawks cortaban el aire con un sonido rítmico, un thump-thump-thump que retumba