Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de la “Mesa de Reconciliación” aún flotaba en los noticieros. El sillón vacío que Aelin había dejado se había convertido en símbolo: para algunos, soberbia; para otros, independencia. Celeste y sus padres adoptivos habían ganado atención, pero el impacto todavía no era absoluto.
Esa mañana, sin embargo, la tensión cambió de bando. En las redacciones comenzó a circular un rumor: Aelin Valtierra —o Aelin, simplemente— convocaba a una conferencia de prensa.<






