Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa Fundación Valtierra publicó un comunicado con sellos y firmas cursivas: reestructuración, calendario de becas, “respeto a quienes han contribuido sin ostentación”. No nombraron a Aelin. No hacía falta.
Al mismo tiempo, un despacho tradicional anunció “acompañamiento técnico” para auditar el uso del nombre en espacios públicos. Palabras asépticas para una cirugía con bisturí afilado. En redes, una frase subió como marea: “El apellido no se alquila.”






