La cena de evaluación había terminado en un punto álgido de tensión erótica y peligro. Cuando Dimitri retiró su mano del muslo de Valentina, el simple contacto dejó una marca ardiente que trascendió la tela y la piel. El Orden de Dimitri y el Caos de Valentina se habían fusionado brevemente en una afirmación brutal: él la quería, y ella lo deseaba, a pesar de la certeza de que él estaba allí para desmantelar todo lo que ella conocía.
En el viaje de regreso al apartamento de Alessandro, Valentin