Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlessandro.
Respirar el aire fresco de ese lugar era otra cosa. Parecía que se te metía hasta por los poros y te limpiaba por dentro. Esa casa la compró papá como un regalo de cumpleaños para mamá, cuando éramos chicos, cuando todavía se querían. Pasamos muchas vacaciones de verano allí.Ahora era una fortaleza para proteger lo único que nos quedaba: la familia. No la Galli







