Paulina
Me quedé quieta en medio del mausoleo, con la espalda aún pegada a la fría pared y el cuerpo temblándome por dentro. No sabía si por la intensidad de lo que acababa de pasar o por lo devastador del final.
Max se fue.
Me dejó allí.
Me trató como si fuera una cualquiera.
Como si yo no fuera la madre de sus hijos.
Como si no hubiera compartido su cama con amor… y con historia. Como si no hubiera sentido cómo su cuerpo temblaba dentro de mí, reconociéndome, incluso si su mente tenía probl