Paulina
Estaba esperando a la señora Candance en el sillón de la sala de espera.
Y aunque estaba nerviosa, tenía que mostrarme como la dama de alta clase que me habían enseñado a ser.
Sentía la tensión en todo el cuerpo, pero me obligué a mantener la espalda recta y la sonrisa amable.
Era la primera vez en mucho tiempo que me sentía como yo. Como la Paulina que había trabajado años para llegar a este tipo de entrevistas.
La que soñaba con ver sus diseños en vitrinas como esta.
A mi lado, Aní