Sofía
Me desperté antes de que saliera el sol.
A mi lado, Lucas dormía profundamente, con una pierna sobre la mía y la respiración pausada. Le acaricié el cabello, aunque por dentro… algo se revolvía en mí.
Una sensación helada y espesa, como si una advertencia me retumbara en el pecho.
Algo iba mal.
Y lo peor era que no sabía qué.
Me levanté con cuidado, evitando despertarlo. Me dirigí al baño, pero ni el agua caliente de la ducha logró aliviarme. Ni el vapor. Ni el silencio.
Todo me parecí