Mundo ficciónIniciar sesiónEn la época del Renacimiento, Thomas, un valiente joven, luchará por poner fin al sufrimiento y a la opresión de un tirano rey y tratará de sacar a los suyos de ese oscuro periodo. Junto a su amor, Elizabeth, construirá una comunidad de vampiros mientras se enfrenta a los mayores poderes de la Edad Moderna: la Corona, la Iglesia y los hombres lobo.
Leer másSiglo VIII, era del Oscurantismo, en la extrema oposición a la expansión, divulgación y transmisión del progreso y conocimiento de las clases sociales populares, donde obtiene su máximo auge en la Edad Media. En una época donde Carlo Magno, rey de los francos y Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico junto con la Iglesia, imponían su reinado de dominio. También existía una batalla entre vampiros y licántropos por el poder de la supremacía en el inframundo.
Aquí nace un conflicto milenario entre el señor de los vampiros “Saulot Carver” y el rey de los licántropos “Therion”.
El vampiro Saulot descrito frecuentemente como un hombre amable, “sus ojos como la eternidad”, era hermoso de cabello negro largo hasta la cintura, su piel pálida y su semblante infringía respeto. Era amo y señor de los vampiros de la primera generación de Caín. Su sabiduría era conocida por toda su estirpe.
Therion era inmenso, sus ojos rojos y amarillos eran como llamas de fuego, su pelaje negro como las más oscuras noches y su rostro emanaba suprema maldad. Era el rey de los licántropos en la vieja Europa Oriental.
Ambos contendían por obtener la soberanía de ambas razas, centurias enteras han pasado en este mortal conflicto y llegaría la hora de su confrontamiento final.
—¡Al fin te enfrentas conmigo Saulot, ha llegado tu hora! —Therion exclamaba.
—Tu arrogancia te ha hecho perder el juicio Therion, ¡nunca podrás vencerme!—le respondió Saulot con autoridad.
La pelea dio comienzo, Therion fue con violencia con su espada de fuego, quería acabar la batalla lo más pronto posible, sin embargo Saulot esquivó todos sus ataques.
Luego un gran golpe con su brazo derecho tumbó a Saulot al suelo, ahí Therion intentaría clavarle la espada en su corazón, más reaccionó a tiempo y lo esquivó.
El enfrentamiento continuó y el malvado licántropo en el momento de vencer al vampiro, este desesperadamente sacó un anillo muy extraño, y haciendo uso de sus insólitos poderes, finalmente logró vencerlo.
—¡Maldito Saulot, tarde o temprano tu raza desaparecerá!—Therion después de decir estas palabras pereció.
Melión el hijo de Therion al ver de lejos la derrota de su padre, huyó despavoridamente salvando su vida para esconderse por un largo período, recuperar fuerzas, armar un ejército de licántropos y vengar la muerte de su padre.
—¡No padre!, ¡No!,—se escuchaba desde lejos los gritos de Melión.
—¡Has asesinado a mi padre!—le dijo con una ira inimaginable a Saulot.
—¡Tú también perecerás como tu padre! —el vampiro le contestó con una voz casi agonizante.
Saulot al no poder alcanzar a Melión para destruirlo debido a las graves heridas que tuvo en la pelea con Therion, llamó al vampiro Lestast su leal servidor para darle el anillo y entregase a sus descendientes para cuando llegase la hora, destruyeran a Melión.
—¡Lestast!, toma este anillo guardalo celosamente hasta futuras generaciones y que se haga uso cuando Melión reaparezca, continuando con el legado de su padre para acabar con nuestra raza.
Después de decir estas palabras el legendario vampiro expiró.
La catedral de Pedro estaba custodiada con 75.000 hombres entre militares y civiles, pero no era lo suficiente para enfrentar cara a cara al inmenso ejército del imperio Otomano con cerca de 200.000 musulmanes. El papa Clemente V sabía que su final era inminente, al saber de la superioridad del enemigo, se disfrazó de un simple campesino junto con el cardenal Filippo y el inquisidor Juan de Acebedo. Custodiado por varios guardias también disfrazados se dirigieron a los campos de Milán donde no serían reconocidos. Sin embargo, nada se podía escapar de los ojos de la justicia divina, algunos cardenales que se les obligó a que se quedaran dentro de las paredes en la catedral de Pedro, serían los que delatarían a los prófugos a cambio de salvar su vida por dar información a los bárbaros turcos. Poco a poco las legiones del Imperio Otomano se adentraban en el reinado de Italia, por cada pueblo o ciudad que pasaban todo lo saqueaban, violaban mujeres, asesinaban jóvenes, niños y ancianos,
Catedral de Pedro, Roma Italia El arzobispo-cardenal Filippo y el inquisidor Juan de Acebedo llegaron a Roma acompañado de un pequeño grupo de hombres, casi todo el ejército fue devastado por los rayos emitidos por el poder del anillo. El papa Clemente V temblaba de terror al suponer que pronto las criaturas de la noche vendrían a Roma para destruir la Iglesia. El rey Carlos I estaba furioso por perder casi 100.000 hombres en la batalla contra los vampiros, eso significaba perder la ¼ parte de sus huestes distribuidas en toda Europa. El Imperio Otomano al saber la pérdida de miles de miles de romanos, franceses y españoles se alistaron para invadir Roma, deseaban izar la bandera del islam en lo más alto de la cúpula de la catedral de Pedro. Reuniendo legiones de Estambul, Arabia Saudita, Mongolia y otros reinos el sultán emprendió viaje a Europa. Eran casi 200.000 turcos los que marchaban camino a Roma. El papa Clemente V que intentó huir por la amenaza de los vampiros, ya no pudo
—Sirius, Thunder y Gondor sean bienvenidos a al castillo mis aliados. —Drácula recibió respetuosamente a los poderosos antiguos. —Drácula han sido casi 100 años sin volvernos a ver, ¿Cuál es la razón de tu llamado? —Contestó Sirius el líder de los antiguos con su estruendorosa voz. —Los mortales han tomado el castillo de Lestast discípulo del sabio Saulot, también acabaron con cientos de vampiros incluido algunos sires de clanes. —Drácula le contestó. Sirius al escuchar el nombre de Saulot dedujo que el asunto era algo serio, este vampiro antiguo tenía casi 3000 años de edad, era alto, corpulento su cabello de color plateado, ojos rojos como las llamas del fuego, llevaba puesto una túnica negra. Era arrogante, vanidoso y gran orador. —Debemos honrar al discípulo de Saulot el chiquillo predilecto de nuestro Padre Caín. —Exclamó Sirius. Lestast entró a la sala de reunión junto con su hermano Ankor, los antiguos al ver al licántropo se pusieron en guardia, pero Drácula los calmó di
Desde casi todas partes de Europa el rey Carlos I envió a Roma más de 100.000 hombres para la guerra: caballería, infantería, escudería, arquería, armas de alto calibre como catapultas, ballistas y mangoneles. En cuestión de tres semanas todos los ejércitos se reunieron en las afueras de la catedral de Roma, ahí aguardaban miles de soldados pertenecientes a la Iglesia, también una cuarentena de cazadores de vampiros con armaduras hechas de plata con sus respectivas espadas, escudos y dagas. El papa al ver el enorme ejército salió al balcón papal para darles la bendición, todos clamaban a gran voz el enorme poderío del Sacro Imperio Romano Germánico. Aquel mismo día partieron todos a gran Bretaña, el papa Clemente V y el Rey Carlos I, donaron varias propiedades y cientos de hectáreas de tierra al tirano rey Enrique VII para que les permitiera entrar a sus fronteras. El ejército emprendió el viaje a la ciudad de Camulodunum, Inglaterra. El arzobispo-cardenal Filippo iba a la cabeza j





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