Catedral de Pedro, Roma Italia
El arzobispo-cardenal Filippo y el inquisidor Juan de Acebedo llegaron a Roma acompañado de un pequeño grupo de hombres, casi todo el ejército fue devastado por los rayos emitidos por el poder del anillo. El papa Clemente V temblaba de terror al suponer que pronto las criaturas de la noche vendrían a Roma para destruir la Iglesia.
El rey Carlos I estaba furioso por perder casi 100.000 hombres en la batalla contra los vampiros, eso significaba perder la ¼ parte de