Mundo ficciónIniciar sesiónPor los tejados en diagonal que dividían las cuadras, ocultándolos de la vista. Debido a la gran velocidad que eran capaces de conseguir, pudieron alcanzar a los soldados fácilmente. Ellos trotaban en orden con un poco de prisa; pero el herido a su cuidado les impedía avanzar a gran velocidad. Cuando los alcanzaron, tuvieron que parar de correr. Isaac se recostó en el techo y sacó la cabeza para ver la situación. Con solo caminar agachados eran capaces de seguirles el ritmo.
En fila,






