Mundo ficciónIniciar sesiónMatías corrió desde la puerta a la cama, pasando a un lado suyo antes de arrodillarse junto a ella. Samuel temblaba con las manos aún cubriendo su boca, sus ojos húmedos se enrojecían cada vez más; mientras el líquido fluía en abundancia. Hasta que sintió la humedad en su cuello, Isaac fue consciente de su propio llanto. De pronto, Matías volvió a pasar a su lado. Un segundo después escuchó una voz llamándolo a lo lejos.
-¡hermano!, ¡hermano! - sintió una mano en su brazo que lo agit






